Una fachada // Virgilio Orozco
UNA FACHADA
Tenemos siempre algo que mostrar, cuidemos aquello que mostramos
Todos queremos ser escuchados, queremos ser entendidos. Un rasgo que nos caracteriza como humanos, es la necesidad de ser vistos, en mayor o menor medida, en cada persona, esto es distinto.
Mucho de lo que soy se construye en el otro, se adapta según el otro. Y muchas veces no es el otro, esto lo puede representar cualquier cosa "fuera" de mi. Creo mucho en la capacidad para conectar con uno mismo, whatever that means, y aunque no fuéramos totalmente capaces de ello, me parece que siempre hay algo que nos conecta con el exterior, la existencia implica siempre un vínculo.
Esa famosa ley del espejo, lo cual nos hace poder voltear hacia adentro, deja mucho que desear, desde la premisa de que hay cosas, mensajes, invitaciones, personas, que nos dejan algo de tarea con respecto a cosas que necesitamos estar atentos, pero si no hacemos nada al respecto, se desmorona, la cosa es ¿en qué medida dejo que mi construcción sea únicamente a través de lo que veo fuera de mi?
Mucho de esto lo veo representado en: miedo a fallar, decepcionar, quedar mal, dar una imagen que no soy. ¿Pero realmente cómo puedo saber cómo soy? Al intentar 'dar' una imagen de mi, puedo fallar en la imagen que 'me doy'.
Por tanto, creo que es mejor dejar de mentirse a uno mismo, dejar de intentar mostrar cosas, porque en esas declaraciones no estoy y puede que tampoco en mucho de lo que me digo.
Últimamente, creo que la vida me puso a pensar sobre lo que otros pudieran percibir y mucho de eso no me toca a mi. ¿Hacerme cargo de mi? por su puesto. ¿Preocuparme por lo que otros puedan pensar? dependerá?
Tengo mucho por vivir, mucho por conocer, de mi, de lo que quiero, de lo que soy, lo que no soy, lo que dejo pasar.
¿Qué más sigue para mi? ¿Qué puedo dejar ir?
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